Apuesta por la forma: problemas con la guía de aprendizaje


Los procesos de aprendizaje son dinámicos, complejos, se procesan de acuerdo a los tipos de inteligencia, y los canales de aprendizaje, responden a los intereses en juego en el contexto donde se desarrolla la educación, tienen que ver con las necesidades e intereses de los alumnos; y no solo responden a objetivos, competencias, intenciones docentes o a los modelos educativos. 

    Frecuentemente existen equívocos en términos como modelo educativo, programas de estudio, guías de aprendizaje y plan de clase. Vayamos por partes. En términos simples se trata de cuatro instrumentos que responden a distintos niveles del proceso educativo: macro (modelo educativo), meso (programas de estudio) y micro (guías de aprendizaje y plan de clase).

    Un modelo educativo es una estructura o construcción teórica-formal que constituye un marco de referencia de la comprensión de la educación, expone las relaciones entre los distintos componentes de hecho educativo. Sus componentes son un fundamento teórico -ya sea filosófico, pedagógico, sociológico o psicológico-; una estructura -objetivos, contenidos, métodos, recursos, evaluación-; una dimensión axiológica -valores, fines en función de algo mayor-; un carácter hipotético y flexible; y desarrolla la función de orientación y guía de los procesos educativos. Responde a la pregunta ¿por qué y para qué de la educación?

    El programa educativo o syllabus es una ruta operativa del trayecto que sigue una asignatura. Concretiza las intenciones del modelo educativo al plasmarlo en una materia o curso. Se distingue del modelo educativo por que responde al ¿qué, ¿cómo y cuándo de una materia en particular? Se caracteriza por surgir del modelo educativo y de un diseño curricular base, establece los elementos obligatorios y los sugeridos del aprendizaje, tiene una estructura lógica y procesual, y tiene una flexibilidad controlada para alcanzar los propósitos por distintos trayectos. 

    La guía de aprendizaje es un recurso concreto de tipo didáctico, dirigido al estudiante. Pretende señalar la descripción del curso, los propósitos o competencias, los aprendizajes esperados, los contenidos y su relación con las actividades que el estudiante debe realizar, la evolución y la distribución periódica. Responde a la pregunta ¿qué debo hacer para lograr el aprendizaje? Debe aclararse que es distinto a un plan de clase que es un instrumento para el profesor. El plan de clase es la unidad mínima de planificación docente que señala las acciones a desarrollar por parte de alumnos y docente en un periodo de una sesión de clase o en un espacio más amplio acotado por la temática. Responde a la pregunta ¿Qué voy a hacer hoy en clase, paso a paso, para que mis estudiantes aprendan lo que tienen que aprender? En ambos casos, la flexibilidad es el criterio básico en este nivel porque busca responde a las características del grupo específico. 

    El problema que genera tensión en muchos docentes es la suposición de que la guía de aprendizaje y el plan de clase han de ser fijos, responder a un planteamiento copiado del modelo educativo y en ocasiones estructurado por tiempos rígidos. Sostener esto es traicionar el espíritu de la educación que teniendo claro los fines, no deja de lado la consideración de procesos, tiempos, lugares y personas.

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